“Hemos nacido en un momento determinado, en un lugar determinado, y tenemos, como las buenas cosechas, las cualidades del año y de la estación que nos han visto nacer.”
Si un día alguien te preguntara si te han amado: diles que sí. Diles que te amaron con toda el alma, con todo el cuerpo, la mente y el espíritu. Diles que te amaron con una clase de amor del que todos hablan, pero pocos conocen. Diles que sí…
Y si después preguntaran qué fue lo que pasó: diles que el tiempo no ayudó. Diles que el sol se ocultó y la oscuridad nos inundó. Diles que a estas alturas no sabemos si fuiste tú o fui yo; pero que a pesar de la distancia, nuestras almas no se sueltan porque fue el destino mismo quien nos unió.
Diles sin miedo que aún me amas y lo harás por siempre…
Y te confieso algo, mi vida… Igual yo, y sabes que mis letras… Nunca mienten.
Te quiero. Para tomarte de la mano mientras caminamos o conduces. Para molestarte y robarte besos para que no te molestes. Te quiero para grabarte todo el día y tomarte fotos desprevenido. Para abrazarte y acariciarte el cabello todo el tiempo. Te quiero para dedicarte versos, poemas y libros. Te quiero para casarnos, para viajar y recolectar momentos juntos. En pocas palabras, te quiero para toda la vida.